[PDF] Segundas oportunidades – Monica Murphy

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Segundas oportunidades

Una semana contigo 2

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Fable

Dos meses. No he visto ni escuchado nada de él en dos malditos meses. ¿Quién hace eso? ¿Quién pasa la semana más intensa de su vida con otro ser humano, comparte sus pensamientos más íntimos, sus secretos más locos y oscuros, tiene sexo con esa persona (y hablo de sexo increíble, de ese que hace temblar la tierra), le deja una nota que dice «Te quiero» y se larga? Te diré quién.

Drew voy-a-darle-una-patada-en-las-pelotas-la-próxima-vez-que-lo-vea Callahan.

He pasado página. Bueno, eso es lo que me digo. Pero el tiempo no se detiene solo porque lo haga mi corazón, así que he seguido cumpliendo con mis responsabilidades. He estirado muy bien los tres mil dólares que gané por fingir ser la novia del imbécil durante una semana. Todavía me queda algo de dinero en la cuenta de ahorros. Le compré a mi hermano, Owen, algunos regalos de Navidad y también cogí algo para mamá.

Ella no nos compró nada. Ni una sola cosa. Owen me regaló un cuenco poco profundo que hizo en la clase de cerámica del instituto. Estaba tan orgulloso que me lo regaló. También se sintió un poco avergonzado, sobre todo cuando hablé emocionada del cuenco. El pobre lo envolvió en papel brillante y todo. Me impresionó que se tomara la molestia de prepararme algo. Tengo el cuenco en el vestidor y lo uso para dejar ahí los pendientes.

Al menos alguien se preocupa por mí, ¿sabes? No le regaló nada a mamá, lo que me satisfizo (sí, soy una bruja superficial) hasta límites insospechados. Se supone que enero es un mes de nacimiento. Año nuevo, nuevas metas, objetivos o como quieras llamarlo. Es el momento en el que una persona debe albergar esperanzas respecto a todo ese territorio inexplorado que se extiende ante ella. Intenté por todos los medios ser positiva cuando llegó el año nuevo, pero lloré. El reloj dio las doce y yo estaba sola, con las lágrimas recorriendo mi cara mientras veía en la tele cómo caía la bola. Una chica sola y penosa sollozando en su sudadera y echando de menos al chico al que ama.

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