[PDF] De rodillas vuelvo a ti – Marian Sanoja

descargar libros gratis xyz De rodillas vuelvo a ti Marian Sanoja formato pdf y epub

De rodillas vuelvo a ti

libro De rodillas vuelvo a ti Marian Sanoja descargar

El inicio

Camino rápido por la plaza, es primera vez que paseo por la zona —más bien estoy vagueando por ella— mi madre está volviéndome loco, sus críticas, presiones y reglas desesperan. «Hazlo como los demás lo hacen» Estoy llegando al límite, controla todo lo que se refiere a mi vida y no me deja en realidad por ningún segundo en paz. Cerca de donde estoy hay un círculo de personas, alrededor de veinte o más, aplauden y están absortos a lo que sea que se encuentra dentro del círculo.

Lentamente me acerco hasta ver dentro de este y de inmediato mi mundo se detiene… hay una chica bailando, rubia, con ropa ancha y una gorra grande que se nota desgastada, hace pasos fenomenales y realmente quedo perdido en sus movimientos; cada musculo se le tensa, el vaivén de sus cabellos ondulado y sus ojos color ámbar y redondos me hacen mirarla fijamente.

Mi corazón comienza a palpitar fuertemente y un calor invade mi cuerpo llenándolo de deseo y emoción. «Tengo que conocerla» Luego de algunos minutos el círculo se dispersa y alrededor de cinco chicos se acercan a ella, minutos antes ellos han bailado en una coreografía fabulosa. Me mantengo a distancia y veo como la chica discute con ellos sobre el dinero que han recolectado, ellos quieren darle gran parte, pero ella se niega.

Después de algunos minutos, desiste. Toma el dinero y dividiéndolo en dos lo comparte, dejándole una parte al chico, se abrazan y luego ella toma un bolso que hay en el piso y comienza a correr. Por unos instantes la veo alejarse hasta que mi mente grita. « ¡Idiota, se está yendo, corre! » «Muévete, la perderás» Salgo de mi letargo y me pongo en marcha, luego de algunos minutos corriendo muy rápido logro alcanzarla.

―¡Espera! ―grito alto mientras jadeo para que me logre escuchar, gira la cabeza y frunce el ceño, pero no se detiene―, ¡Espera, por favor! Voltea un poco más la cabeza y entrecerrando los ojos grita: ―No tengo tiempo, no puedo tardar más. ―Sin detenerse encoje los hombros y me dedica una sonrisa hermosa, luego se adentra en una de las entradas del metro.

ENLACES

Área Protegida

Este contenido está protegido por contraseña. Verifique con una contraseña para desbloquear el contenido.

La contraseña es “librosgratisXYZ”

Related